domingo, 23 de agosto de 2015

Hay una buena y una mala noticia...

Esta es mi cara, anoche... o mejor dicho esta mañana, a las 4 de la madrugada.


Para algunos, una noche de desvelo, u otra en la cual se van a la cama a la 1 o 2 de la mañana puede ser un interesante acto de seducción con el insomnio; pero no para mi, el insomnio es mi vida. 

Siempre lo he padecido y nunca había sido tan real para mi como estos últimos meses. No tengo un trabajo actualmente, así que no poseo la responsabilidad de levantarme temprano y llevar un jornada diurna. Por eso fue tan evidente para mi lo fácil y pronto que cambié mi horario de dormir y estar despierta. Así que pienso que puede ser que no tenga insomnio...

Para tener los términos claros, el insomnio es la dificultad para alcanzar el sueño; y generalmente esta incapacidad es causada por algún agente como el estrés, la depresión, o incluso una mal "higiene de sueño". Por eso, una persona insomne tiene grandes problemas al levantarse en la mañana y llevar una vida productiva porque no descansa lo suficiente. Sin embargo, hay muchas técnicas con las cuales se puede normalizar este desorden y el insomne puede estar descansado.

Por otro lado, en estos últimos meses me he dado cuenta que a mi no me cuesta quedarme dormida... solo que me da sueño cuando es de día. Una rápida lectura en Wikipedia (sí, se que no debería autodiagnosticarme) me dice que sufro de Síndrome de retraso de sueño, lo que en pocas palabras explica es que mi reloj biológico está totalmente trastornado.

Las personas están "programadas" para estar despiertas de día y dormir de noche, seguramente alguna razón evolutiva tendrá. Pero yo, estoy cansada de día y de noche estoy como una lumbre, alerta, totalmente despierta, y por eso es que siempre me ha costado dormir. Erróneamente toda mi vida había pensado que tenía insomnio; cuando en realidad es muy real la posibilidad que tenga algo totalmente diferente. Y no me había dado cuenta porque siempre había tenido una rutina diurna que llevar a cabo.

Esto explica las "graciosas" anécdotas familiares en las cuales mi hermano gemelo bebé dormía toda la noche mientras yo estaba despierta y debían turnarse para cuidarme. Así como esa otra historia en la que me dieron un tetero con agua de lechuga (de verdad hicieron eso) para que me durmiera... lo cual funcionó; pero tuvieron que llevarme al médico de emergencia porque no me despertaba.

Ni siquiera voy a intentar lo del agua de lechuga ahora. Solo quería compartir esta nueva epifanía, y que tal vez la única solución es que me declare vampiro y consiga un trabajo nocturno como de guardia de seguridad. Muchas gracias.

domingo, 16 de agosto de 2015

Not holding on tonight

I know now, more than ever, that permanent departures are part of living. But so are pain and suffering?
 Wait for me, mama.

All my life I have thought, although with difficulty, the answers came to me by self effort, But at this moment I have the feeling you were always behind my back whispering to my ear.



domingo, 28 de junio de 2015

The Mean Reds

En la aclamada novela de Truman Capote, Breakfast at Tiffany's, la singular heroína determina con un cierto nombre curioso un tipo de "sentimiento", uno de los más inplacables: The mean reds... los días rojos, como se ha traducido; pero yo los llamo mejor los infames rojos.

Holly Golightly: You know those days when you get the mean reds?
 Paul Varjak: The mean reds. You mean like the blues?
 Holly Golightly: No. The blues are because you're getting fat, and maybe it's been raining too long. You're just sad, that's all. The mean reds are horrible. Suddenly you're afraid, and you don't know what you're afraid of. Do you ever get that feeling?

Se me ha esclarecido poco a poco que todos hemos tenido nuestros momentos con los infames rojos. Cada encuentro es muy personal, me parece; pero explicaré lo que los infames rojos me hacen a mi.

Los infames rojos aparecen cuando son las 3 de la mañana y tras dar vueltas y vueltas en tu cama las sábanas se han vuelto muy cálidas como para poder dormir. Los infames rojos hacen que te encierres en el baño a media noche a mirarte fijamente en el espejo hasta que ves las lágrimas salir de tus ojos, rodear tu nariz y caer dentro de tu boca.

Los infames rojos empujan nuestra cara contra las almohadas y hacen que gritemos fuerte. Queremos que toda la angustia salga violentamente con el ruido, que se descargue la cabeza y el corazón con un fuerte lamento; pero el aullido se pierde mudo entre el algodón, las fundas, las sábanas y rebotan en las paredes oscuras de la auto reclusión.

Los infames rojos llenan tus papeleras con paquetes vacíos de comida, hacen que abras la nevera cien veces en una noche, hacen que se te olvide beber agua, y te dan ganas de comer mucha azúcar.

Escuchas mil veces la misma canción triste, y los infames rojos hacen que llores desconsolada en el piso helado, en la esquina apartada.

Los infames rojos hacen que mires el techo muy seguido, estires el cuello, abras los ojos, blanquees tu mente, y mires... y mires... y mires... sin reaccionar, sin concentrarte; oh, no, los infames rojos no quieren que te concentres.

Poder enfocarte de nuevo sería la perdición de los infames rojos; su muerte progresiva... porque cuando comienzas a interesarte por la vida de nuevo, puedes volver a retomar un libro en la página olvidada, puedes hablar con tu familia, te acuerdas te tus amigos, y ya no te importa tanto tener que ir al trabajo; significa que los infames rojos se están desvaneciendo.

Tengo la esperanza que este interés por escribir algunas palabras necias sea un indicio de que los infames rojos se están resignando a abandonarme.


domingo, 14 de junio de 2015

He decidido reflexionar

Hoy me he dado cuenta que debo reflexionar. He llegado a un momento en el sendero de mi vida en el cual miro hacia atrás y siento melancolía por mi "yo" más joven. No precisamente por ser más joven, por vivir momentos más felices, ni por tener mejor piel y cabello; sino porque cuando era adolescente me tomaba mucho tiempo para pensar las cosas.

No me tomaba tiempo pensar las cosas, no; sino que usaba mucho más tiempo para pensar, y en definitiva sacar ciertas conclusiones sobre mi vida, el pasado, el futuro, el presente, el mundo...
Ahora tengo una motivación adormecida y un desinterés generalizado que me ha condenado a la vida adulta y poco  glamorosa (desde el sentido de ser excéntrica) donde el trabajo es el centro de mi vida.

Así que he decidido cambiar... y comenzar a reflexionar.

Aunque no he dicho ni cómo ni cuándo.

Necesito beber más agua... sí se te olvida tomarla, ¿quién lo hubiese creído?

lunes, 16 de febrero de 2015

Sickness

Lately my life's abut work and mork. Been struggleling with the biggest obstacle: Myself... and my rotting body. There's nt a day that goes by without some part aching. Take care of yourself, kids; or migth suffer from illnesses diverse like me. And, oh, hello again, it's been a while.