martes, 8 de marzo de 2016

Un matrimonio de terceros y la certeza que de soy incapaz de sentir odio

Hace poco un amigo -que solía llamar mejor amigo; pero ahora es solo un "amigo"- me invitó a su boda nupcial y posterior recepción. He tomado la firme decisión de no asistir, de hecho, lo hice hace como un año cuando me asomó sus intenciones y no creo que sea algo de lo que me arrepienta... porque realmente hay muy pocas cosas en esta vida mía de las cuales me arrepiento - no sé si es una ventaja o un defecto, lo dejaré apara otro post-.

Quisiera aclarar que a pesar de que le tengo muchísimo cariño, aprecio, y admiración a este amigo en particular, desprecio enormemente al ser con el cual se va a casar. Para ser honesta esta mujer no me ha hecho nada malo directamente como para tomarlo como la excusa para mi completo y total desagrado. No ha hecho más que ser un odioso, irritante, repugnante, desagradable, maleducado ente que se alimenta del alma de los desafortunados. Y el sentimiento es mutuo, estoy segura de ello. Pero en su defensa yo tampoco soy una persona muy agradable,

Ella me da asco, es la verdad. Creo que es la persona menos adecuada para mi amigo, no es merecedora de él, ni siquiera creo que sea humana. Es un monstruo, es repugnante, es un súcubo que se sacó la lotería por encontrar un hombre asombrosamente inteligente, amable, caballeroso, ambicioso, apuesto; pero muy inocente y con serios problemas de autoestima -que van desde la sumisión maternal a un desarrollo a la adultez extraño y solitario- que decidiera casarse con ella.

La primera vez creía que tenía un ataque de celos; pero no, yo solo lo quiero como un gran amigo, hasta como un hermanito; luego pensé que practicaba una enferma sobreprotección porque suelo ser muy maternal; pero todo esto se desvaneció cuando solo decidí ignorar su relación. Yo no soy quién parecirle a otra persona con quién debe casarse; en especial cuando nadie me ha pedido mi opinión. Y me alejé de ellos, sobre todo de mi amigo; dejé de hablarle, de saludarlo, de invitarlo a tomar un café.

Creo que está cometiendo un error, a pesar de todas sus desilusiones amororsas pasadas, no debería casarse con la primera que le abre las piernas... pero no soy la voz de la conciencia en su mente. 

Aunque no lo crean: No odio a nadie

A pesar de que no asistiré a la celebración, busqué en mi clóset el atuendo que usaría si en realidad asistiera al compromiso. La verdad es que no tengo mucha ropa formal y solo logré a duras penas juntar dos conjuntos que podrían parecer adecuados para la ocasión. Tomé en cuenta que en vez de una boda asistiría al funeral de alguien acaudalado... y creo que con unos lentes oscuros y un peinado alto el ensamble estaría completo.


Discúlpenme el espejo salpicado

Mientras mataba el tiempo buscando combinaciones me puse a pensar por qué en verdad detesto tanto a esa mujer. Como dije antes no me ha hecho daño directamente, y si ha hablado mal de mi la verdad es que no me puede importar menos. No la odio, no me encuentro deseando que se quede calva o que le caigan las plagas de Egipto. Solo su existencia me da igual; pero sí me molesta su existencia cerca de mis conocidos. No estaría precisamente triste si se muriera... pero tampoco la mandaría a matar. ¿Me explico?

Entonces recordé algunas veces en las cuales amigos cercanos me han dicho que alguna de sus amistades no me soportan o en contraposición, creen que yo no los aguanto ver ni en pintura. En definitiva, mucha gente debe creer que soy una persona horrible y desagradable cuando en verdad, no lo soy.

Juro que no lo soy: Con certeza mi familia dirá que soy muy colaboradora y animada, mis amigos cercanos saben que los apoyo muchísimo, tengo buen sentido del humor y me gusta ayudar a los demás. Eso sí, admito que no soy cariñosa ni hago despliegues públicos de afecto.

Soy una persona muy seria, con mi respectiva resting bitch face, eso sí, que he llegado a acoger con mi personalidad. Confieso que no soy amigable en el sentido de querer ser el mejor amigo de alguien que cabo de conocer. Soy cordial, aprecio los buenos modales y los aplico; pero al final creo que mi frialdad resulta ofensivo a muchas personas.

Ejemplo gráfico del resting bitch face

Veredicto: No me interesa

No tengo muchos amigos, soy una persona solitaria, muy familiar y dura de roer, por eso no ganaré precisamente la corona de miss simpatía. Mas debo dejar en claro que a pesar de lo hostil que pueda parecer, estoy en contra de odiar a los demás y por eso no lo practico.

No los odio... -poniendo a parte a esta mujer que repugno- solo ignoro al resto porque la verdad me importa muy poco específicamente lo que cada uno haga con su vida.

Finalmente, creo que esta boda es una de esas injusticias que ocurren en la vida y que uno no tiene el menor control sobre ellas. Este hecho en un hoyo negro hacia el desastre, a pesar de esto ojalá esté equivocada y solo resulte ser una persona amargada que juzgó mal las circunstancias.

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